Serán simples palabras de una loca enamorada, que odio a la soledad conociendo el amor, al igual que empezó a desvalorar la tristeza para darle valor a encantadoras sonrisas y miradas, ellos pensaron que enloqueció apartir del momento en el cual ya sus pies no guiaban sus pasos, ya que estos eran guiados por un único sentimiento que contra todo lo podía, no existía en su cabeza ni batalla, ni guerra que no pudiera ser ganada con un beso, ni existía enfermedad que no se curara con un dulce verso, nadie podía explicarle que en el mundo de todos el amor no era la moneda ni el arma más fuerte, pero el seguía firme en su andar.
Pero hasta para los locos el destino es confuso, y hubo un tiempo en el cual el destino la traiciono, pero ella nunca lloro, nunca se arrepintió, así fue como ella decidió querer llegar hasta la luna para enamorarse de su blanca belleza, que siempre le hacia recordar a esa persona a su viejo amor, pero fácil no parece ser, para todos nuestros ojos menos para los de ella, porque logro enamorarse, y cada noche le dedico horas de estrofas, de poemas y de escritos de amor, todos dirían que la luna no se inmuto pero él si sintió su calor, y así todas sus noches vivió, sintiendo la distancia del amor, sintiendo que el amor son horas para pensar en el y horas para disfrutarlo, porque para él, el amor es como la luna, aunque no siempre la puedas ver y sentir, siempre estará ahí